EDUCAR EN LA AFRICANIDAD

Soy consciente de lo pretencioso del título de este artículo. Al fin y al cabo: ¿Qué es la africanidad? ¿Hay un contenido definido tras ese concepto? y ¿Soy yo, acaso, capaz de darle una definición, en caso de que la tuviera? Aquí entramos al fondo de la cuestión, a donde quiero llegar.

A pesar de vivir tan inmersos en nuestros ritos, tradiciones, cosmovisión, creencias, etc; la africanidad es actualmente un concepto que no se podría  definir. No  creo que haya un conjunto de caracteres que se pueda sistematizar, unir, y determinar, que respondan a este concepto. Ahora bien, no quiero caer en el error de la visión homogénea del crítico occidental. "África no es un país", por supuesto, y sería muy fácil cuestionar lo que he dicho hasta ahora, alegando que el concepto de africanidad pretende abarcar una amalgama de realidades que,  con toda probabilidad,  serían difíciles de englobar en un único concepto. No obstante, conceptos como europeización o hispanidad abarcan también diversas realidades y, sin embargo, podemos definirlos.

Africanidad 3

¿Africanidad respondería a religiones animistas o al Islam? ¿A una profunda creencia en los ancestros y su capacidad de afectar a la vida de los vivos? ¿Cuál es actualmente nuestro modelo de familia? ¿Cuáles son los valores socio-políticos concretos  sobre los que hemos establecido nuestros sistemas de gobierno? ¿Qué principios comunes rigen nuestras organizaciones supranacionales y a qué responden?

Se critica con frecuencia la permeabilidad de nuestras sociedades, la facilidad con la que se implantan  los modelos de vida y las ideas ajenas, el excesivo apego a lo extranjero, la imitación rayando el mimetismo. Podríamos argumentar que son fenómenos que se dan en prácticamente todas las sociedades; pero en el caso concreto del africano, sobre todo de la  juventud africana, hemos llegado a extremos  que rayan la  caricatura. No obstante,  volveríamos a lo mismo de siempre: criticar las consecuencias, no las causas.

África se ha convertido en un concepto vacío para el propio africano. Es la tierra, el hogar, eso sí, profundamente amados; pero ¿Qué más? Si nos olvidamos por un momento de lo que los occidentales piensan de nosotros y de nuestra realidad, ¿Qué queda? ¿Quiénes decimos que somos? ¿Quiénes decimos a nuestros hijos que son?

La colonización no fue “peccatta minuta”, y ¡ojo!, hoy hablo de ella como hecho histórico y fenómeno político y económico.

Africanidad 2

Es una profunda paradoja, pero, a pesar de la viveza y presencia de nuestro folklore en el seno de nuestras sociedades, ¿Cuánto hay de convicción y cuánto de mera expresión? La identidad es necesaria para el individuo y para la sociedad. La definición y la concreción de unos valores imperantes en el seno de una sociedad, por los que se defina y a los que responda, es quizás el primer paso para la existencia de la idea de derechos y deberes en esa y  para con esa misma sociedad. Los valores que priman en la sociedad son los que luego se materializan en sus normas fundamentales, en su derecho, en la moral y la ética que luego exigirá a sus ciudadanos.  Si aquellos apenas están definidos, ¿Por qué sorprende la falta de valores cívicos? Si no hay u una cultura identitaria definida, ¿Por qué sorprende la imitación de la ajena con la que, por cierto, tampoco acabamos de identificarnos?

The sapeur Willy Covari, one of the most admired sapeurs of the Bacongo neighborhood, walks with his two children in his plot.

Urge darle contenido a la idea de africanidad. Los sistemas sociales y políticos no se construyen sin la base de unos valores que los fundamenten y les den sentido. Si queremos construir unas sociedades africanas auténticas que funcionen, empecemos por darles una base, unos valores claramente definidos, para saber qué es lo que queremos construir.

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2 pensamientos en “EDUCAR EN LA AFRICANIDAD

  1. Jesús BUENY

    Son buenas las preguntas planteadas, toda la culpa lo llevan los jóvenes y los abuelos. Nadie quere asumir la resposabilidad o decir mea culpa, siempre lo tienen los otros, ésta falta de valores nos llevan al estado que nos encontramos: esres demasiado pequeño no tienes que estar en medio de mayores; eres joven para saber esto, eso y aquello;no sabes que está prohibido tu acto, mientras ellos mismo la infligen sin temor alguna; escuchame soy tu mayor y no repliques por que es asi; ……

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    1. ÁFRICA PIENSAadmin Autor

      Así es, Jesús Bueny. En nuestras sociedades africanas todo es tabú. Todos sufrimos las consecuencias de nuestra confusión entre la tradición de la modernidad de forma callada. Si no hablamos de estas cosas y revisamos nuestras tradiciones y costumbres, ¿Cómo vamos a avanzar? Gracias por tu comentario.

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