¡YO NO SOY BRUJA! Menores acusados de brujería en África

Miles de niños y niñas en África son maltratados y asesinados acusados de brujería. Menores inquietos, inteligentes, discapacitados, enfermos... a los que se les culpa de alguna mala noticia en la familia, en la comunidad o de alguna muerte. Los acusan de ser brujos y los maltratan hasta que reconocen que lo son, o quedan mutilados o mueren tras beber un veneno o meter las manos en agua hirviendo para saber si superan la prueba de ser brujos.

Se trata de una realidad que afecta a niños y niñas con alguna característica especial o diferentes: albinos, discapacitados, gemelos… o bien cuando se suceden varias enfermedades o muertes en una familia o comunidad. Se busca un culpable, normalmente un menor con un carácter distinto: introvertido, distraído o inteligente. Se le acusa de tener poderes especiales para causar dolor y se le acaba maltratando e incluso asesinando.

Estos pequeños son acusados, condenados, estigmatizados y maltratados. Como Georgette, que con sólo cuatro años fue acusada de ser la culpable de todas las cosas malas que ocurrían en su familia:

“Mi madrastra me pegaba y siempre me echaba las culpas de lo malo que ocurría en mi familia. Un día dijo que yo era bruja y yo contesté que no. La familia se reunió y decidieron meter mis manos en agua hirviendo. Si no pasaba nada es que era bruja”.

Rosalie, otra menor, tuvo más suerte. El curandero decidió que para librarse del diablo tenía que beber una poción. Si moría era bruja, si no, inocente. Los hechos llegaron a oídos de los misioneros salesianos, que lograron rescatarla y llevarla al Hogar Don Bosco, donde ahora está recuperando su vida y labrándose un futuro: "Si hubiera bebido el veneno habría muerto", aseguran los misioneros salesianos.

Gracias a los misioneros salesianos, Georgette fue acogida y curada de sus heridas en las manos en el Hogar Don Bosco. Hoy ha finalizado sus estudios, siendo la segunda de su promoción.

 

¿PORQUÉ SON ACUSADOS DE BRUJERÍA? Yo no soy bruja 1

A más pobreza, más enfermedad, a más enfermedad, más muertes y a más muertes, más búsqueda de culpables.

Así surge esta amenaza. El trabajo de los misioneros con la infancia y juventud en riesgo aumenta con este fenómeno de las acusaciones de brujería. Cientos de inocentes, como Georgette, necesitan una segunda oportunidad. Con esfuerzo y trabajo las acusaciones de brujería, los malos tratos y la marginación se transformarán en respeto y amor.

Nos unimos a Georgette, Rosalie y a miles de niñas que alzan su voz para decir: ¡YO NO SOY BRUJA!

 

CAMPAÑA DE MISIONES SALESIANAS 'YO NO SOY BRUJA'

Para dar a conocer la realidad de los niños acusados de brujería, MISIONES SALESIANAS organizó en 2014 la campaña “Yo no soy bruja”; para sensibilizar a las familias, a la sociedad, a los gobiernos y a la comunidad internacional; para que los agresores no queden impunes.

Sólo durante el año pasado, casi mil menores fueron acusados de brujería en la región de Kara (Togo), según la dirección regional de Acción Social. Estas acusaciones nada tienen que ver con la tradición ancestral de que los brujos eran ancianos a los que se temía y respetaba porque se les pedía consejo y hechizos para la vida diaria. Las acusaciones de brujería actuales conllevan que se les imputa la utilización de poderes para hacer el mal, llevar una enfermedad o la muerte.

Los acusados de brujería son niños y niñas a los que se les suponen poderes especiales para causar dolor, que 'pueden' transformarse en animales y son estigmatizados por pensar que comen carne humana y beben sangre.

Las causas de esta realidad se pueden agrupar en tres categorías:yo no soy bruja 3

-          Relacionadas con la pobreza y la enfermedad, que son los principales motivos de este fenómeno.

-          Relacionadas con nacimientos anomarles: partos complicados, niños que nacen al revés, con el cordón umbilical alrededor del cuello, partos múltiples...

-          Relacionadas con discapacidades o diferencias físicas, como los niños albinos o los menores con alguna deficiencia física o psíquica.

En todos estos casos, los niños reciben este tipo de acusaciones y son maltratados. Muchos de ellos son abandonados al nacer e incluso asesinados por estos motivos.

 

JOSÉ LUIS DE LA FUENTE, DIRECTOR DEL HOGAR DON BOSCO DE KARA, TOGO

El Hogar Don Bosco de Kara es uno de los muchos ejemplos donde los niños y niñas acusados de brujería encuentran un lugar seguro y pueden recuperar sus vidas.

"Cuando trabajas con ellos te das cuenta de que son niños muy inteligentes. Muchos de ellos acaban los primeros de sus promociones", comenta el misionero salesiano, que dirige el Hogar Don Bosco.

Los menores quedan marcados por la sociedad. Son marginados y estigmatizados. "Además, sufren una tremenda culpa y creen que han sido portadores del mal, aunque con trabajo en el centro, con cariño y respeto van mejorando su autoestima y entonces ellos mismos reconocen que no son brujos", concluye De la Fuente.

"ÁFRICA PIENSA" no dejará de insistir en nuestra mentalidad, supersticiones y creencias como unas de las principales causas de nuestra pobreza, subdesarrollo y sufrimiento. Os podéis imaginar el daño que se puede hacer a un niño de por vida por este tipo de acusaciones que no tienen ningún tipo de fundamento. Y esto no sólo les pasa a los niños; sino también a los ancianos y a cualquier africano que tenga cualidades especiales, sea emprendedor o tenga éxito en la vida. Cualquier africano es potencialmente sospechoso de ser brujo y puede ser acusado en cualquier momento. Estas acusaciones separan familias, matrimonios y arruinan vidas enteras.

Fuente: Mundo Negro Digital

Autor: Faustino Esono NGUEMA NKARA

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2 pensamientos en “¡YO NO SOY BRUJA! Menores acusados de brujería en África

  1. Mvelyo

    La desgracia mayor que sufre África y el pueblo negro, es que desperdiciamos la capacidad de la mente, cuando observo el acontecer nuestro veo que nuestra mente está secuestrada, por el ocultismo y el exotismo, cuando realmente este si existe, no es tanto, como la importancia que lo atribuyen, sostengo ésta afirmación con una simple observación, todo el mundo nace con una habilidad, y todos no valemos para todo, y en el uso de la habilidad con la que hemos nacido, ahí es donde el pueblo negro faya, toda aquel que se destaca extraordinariamente, ya es que tiene poderes especiales ya sin centrar en el porque de su destaque.
    Centrandome dentro de la sociedad fang-betti que es la mía, una persona que destaque del simple hecho de saber rastrear las huellas de los animales y por ello alcanza la caza en abundancia, ya es un brujo que saca a la caza y lo cazado de la chistera en fang “esihi be chit” no paran a pensar la razón de acierto en la caza, la mente se nos queda secuestrado en el hecho de esihi.
    Otro ejemplo simple, un joven que se destaca por su simpatía y que por ésta razon tenga mucho éxito con las chicas en su conquistas, no reparamos ni fijamos en su simpatía, es que ya tiene poderes especiales en fang “e dzihi” nuestra mente se queda secuestrada en e dzihi, así miles de situaciones que dejan nuestras mentes secuestradas, para no urgar más allá para encontrar las razones de cada situación o destaque de uno de los nuestros, cuando perfectamente podríamos usar el poder de la mente para investigar como otros pueblos y razas para encontrar las razones de cada cosa y desarrollar.

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    1. ÁFRICA PIENSAadmin Autor

      Así es, hermano Mvelyo. Está más que claro que el mayor problema del África Negra es ésta mentalidad primitiva. Queremos avanzar en la vida moderna con nuestra mentalidad primitiva; lo cual es imposible. Gracias por tu comentario.

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