¿TE HACES OBSOLETO? Averigua cómo estar actualizado!!

 

Casi todos vivimos apegados al tiempo y a la velocidad. Obsesionados por estar actualizados en todo. Unos más que otros. Pero seguro que todos soñamos con tener lo mejor de lo mejor, poseer lo último antes que lo propio se vuelva obsoleto.

Queremos tener lo último en tecnología, la mejor casa, el mejor coche,  una familia envidiable, ir a la última moda, mantenernos fuertes y sanos físicamente (la proliferación de los gimnasios, adaptación de las ciudades para el fomento del ejercicio físico, más investigación en salud física.), etc. Soñamos con una vida envidiable! Lo cual no está mal (contemplando matices en el algunos casos de obsesión), pero el concepto de “una vida envidiable” pasa por otros aspectos importantes de nuestro complejo sistema que a menudo descuidamos. De uno de ellos quiero hablar hoy.

Para las personas que hemos nacido, crecido y nos hemos desarrollado en diferentes países, y aún más en distintos continentes, en ocasiones puede llegar a ser una odisea el convivir con gente que no se ha movido de sitio. Se nos mira con cierta sospecha por nuestras “ideas importadas”. Somos “agentes de contaminación” para su sociedad: pretendemos acabar con la comodidad de sus tradiciones y arrasar con todos sus esquemas. Antes incluso me hacían sentir culpable. Como si la inmigración hubiera empezado conmigo, aun cuando tenía claro que la migración es una variante constante en la historia de la humanidad y que desde que el mundo es mundo el cambio y la transformación de las sociedades son inevitables.Casi toda la historia de la humanidad es la historia de las emigraciones. Suponiendo que el Homo erectus haya aparecido en África, el resto de la población mundial es descendiente de emigrantes.

Hoy ya no me siento culpable. Desde que asumí mi verdadera identidad (afro-occidental) lo encuentro todo irónico. Es irónico que en Guinea Ecuatorial me acusen de traer ideas importadas aun cuando es que al nacer yo el español ya era el idioma oficial del Estado y que lo primero que aprendí a decir fue “mamá” (castellano) en lugar de “iyâ” (mi lengua materna combe). Ya había desaparecido el  “ûjoyô” (casa de la palabra) de las estructuras de construcción familiar, reservado ya sólo para actos tradicionales -hoy muy pocos conservan esas tiendas de encuentro en el centro del patio, por donde pasaban todos los asuntos importantes de la familia (buenos y malos), esa extensión más privada y a la vez pública de nuestra vida familiar-. Sarcástico, cuando de niña en mi vestuario sólo podrías encontrar un “pôpô” especial para actos tradicionales. Y qué vergüenza me daba ponérmelo! Se me reían mis amigos -la ropa africana se asocia, generalmente, a lo tradicional y anticuado. No a la moda, pocas madres vestían a sus hijos con trajes africanos, aun en actos tradicionales-. Mordaz, cuando en mi infancia no podía faltar el “arroz paella”,  la “ensaladilla rusa”, empanadillas y medianoches en las grandes fiestas.
africa piensa

Es aún más burlón que en África se le acuse a uno de importar ideas cuando la mayor parte de su materia prima es explotada por occidentales y transformada en occidente con ideas occidentales. Los mejores sistemas de seguridad y comunicación de “los de arriba” (el Estado) son de tecnología occidental y todos sus hijos se forman en las mejores universidades de occidente. Mucho más punzante que en España sospechen de mis ideas cuando es que son la herencia de décadas de esclavitud, siglos de colonización y años de aculturación y explotación económica. Cáustico, que en Europa se nos impute de importación de ideas cuando la mayor parte de productos que se consume está hecha a base de mineral y combustible fósil africanos. Ideas importadas? Y de qué se supone que hablan nuestros jefes de Estados en las cumbres euro-africanas? (Algunas de las imágenes son de la cumbre cumbre euro-africana. La Imagen de África cansada dice: No te preocupes, África, nos iremos cuando acabemos)

Todos, quien más quien menos, estamos hechos de ideas importadas, somos producto de la importación. La globalización, no sólo económica sino también cultural es un hecho ya. Una cosa es que nos resistamos a aceptarla cuando va en contra de nuestros intereses personales  o conscientemente la rechacemos cuando nuestro subconsciente nos desvela que la realidad es otra. El futuro es el de unas sociedades más enriquecidas con el desarrollo tectnológico, la diversidad y el multiculturalismo.

 

Todos queremos estar al día de todo, pero nos olvidamos de que la cultura también se transforma. El estar actualizado culturalmente hablando también es importante para tu salud emocional. Te ayuda liberarte de prejuicios y miedo a lo desconocido que muchas veces dispara nuestras alarmas innecesariamente. Desde que acepté que era "afro-light" (afro-occidental) mi vida ha mejorada bastante, emocionalmente hablando. El "vete a tu país" que me dicen en españa me resbala en la piel como cuando me llaman "españolita" en Guinea. Aunque estemos al día de la última adaptación del móvil, vayamos a la última moda, conduzcamos el mejor coche, vivamos en la casa más moderna. Aunque creamos tener la mejor familia y una salud de hierro, el tren de la transformación de las sociedades en la historia de la humanidad es imparable y aquel que se resista a subirse al vagón quedará obsoleto culturalmente hablando.

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Autora: Marta Paulina MAMIAGA IYANGA

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Foto Portada: "África Piensa"

 

 

4 Respuestas

  1. Fenomenal, la idea que tienen nuestros hermanos Africanos cuando debates con ellos brindando más argumentos, cae en la conclusion de que tienes ideas importadas. Deberia ser aparte de erronea pues bien ridicula cuando por sensasez su finalidad a de ser la de aprender de lo exportado siempre icuado se halla echo un previo analisis de que aquello no es dañino. Hermoso articulo Marta Paulina.
    • admin
      Muchas gracias, Avid. ¿Y qué es lo que no importamos? Nos quedamos con lo que nos interesa y rechazamos lo que no nos interesa. Todos aprendemos de otros lo que es bueno y positivo, venga de donde venga.
  2. Su comentario*
    • Buén comienzo Marta! !!.Un abrazo

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